COREA DEL SUR Y MADAGASCAR ANTE UN TRILEMA: ¿INTERESES PROPIOS, NEOCOLONIALISMO, O AYUDA AL DESARROLLO? 25.XI.08
Hace algunos meses, en esta columna de Agrocope y en nuestra expresión oral en la emisora, me referí a la circunstancia de que una serie de países emergentes, y sobre todo China, estaban diseñando planes para la adquisición de activos de suelo agrario útil (SAU), fuera de sus fronteras; a fin de asegurarse la producción propia de toda una serie de alimentos, y fundamentalmente cereales, oleaginosas y carne. Al objeto de garantizar suministros a sus conciudadanos en origen, en un mundo con cada vez más demanda agraria, por la sencilla razón de que los emergentes quieren comer más y mejor. Y me acuerdo muy bien que al final de esa columna, más o menos venía a decir: “no se extrañen Vds., agricultores españoles, si un día un chino llega a su explotación y les hace una oferta de compra” .
Hoy tenemos una gran constatación de esas previsiones: la gran noticia es que la multinacional surcoreana Daewoo ha llegado a un acuerdo con el Gobierno de Madagascar –la gran isla, un 30 por 100 mayor que España, frente a la costa suroccidental de África—, para usufructuar durante 99 años un total de 1,3 millones de hectáreas; 13.000 km 2 , algo más de la mitad de la provincia de Badajoz, a efectos de desarrollar en ese espacio cultivos de cereales, y especialmente maíz .
“ Daewoo ha llegado a un acuerdo con Madagascar para usufructuar durante 99 años un total de 1,3 millones de hectáreas a efectos de desarrollar en ese espacio cultivos de cereales, y especialmente maíz. ” |
|
El territorio está situado, en su mayor parte, en el occidente de la isla, el área menos desarrollada del país, lejos de la cordillera oriental, donde hay una fauna y flora únicas en el planeta; y dentro de la primera, el lemur, que se tiene como el último eslabón conocido de la parte inferior del árbol genealógico de la especie humana .
El acuerdo consiste en que Daewoo irá haciéndose cargo progresivamente de organizar los cultivos, sin acceder a la propiedad, para obtener producciones crecientes. Que podrá situar en mercados locales o internacionales, pero pensando sobre todo en el abastecimiento a la propia Corea del Sur. Un país que ya tiene un déficit importante de SAU a efectos de alimentar a sus 48 millones de surcoreanos. Sin olvidar, que en la parte norte de la península –que un día u otro se refusionará con el Sur—, se sitúan otros 24 millones, actualmente en situación límite en lo que a alimentación concierne .
“ Los intereses de Daewoo son ganar dinero garantizando alimentos a un país de población creciente y en desarrollo. Nada que objetar, sobre todo porque los coreanos desarrollarán infraestructuras, empleo, etc. ” |
|
El acuerdo en cuestión plantea el trilema a que se hace referencia en el epígrafe de nuestro artículo de hoy. Para empezar, está claro que los intereses de Daewoo, que naturalmente actúa con la aquiescencia y el apoyo del gobierno de Seúl, constituyen una previsión en interés propio: ganar dinero garantizando alimentos a un país de población creciente y en pleno desarrollo .
Nada que objetar sobre esas intenciones, sobre todo si se tiene en cuenta que a cambio de la cesión de los derechos de cultivo, los coreanos desarrollarán una gran actividad en términos de construcción de infraestructuras, capacitación agraria, empleo, redes de distribución incluyendo facilidades portuarias, etc. Todo lo cual interesa al gobierno de Antananarivo, ya que los malgaches (no propiamente africanos de etnia, sino mayoritariamente procedentes de las grandes inmigraciones malayas de mucho tiempo atrás), son uno de los pueblos más empobrecidos del mundo.
La segunda posibilidad es que tal vez estemos ante un acuerdo neocolonialista, en el que una potencia extranjera se hace con los recursos naturales de un país menos desarrollado. Algo de eso puede haber, pero lo ya comentado sobre los intereses propios de Daewoo, pueden hacernos descartar que ese neocolonialismo vaya a ser cruel, explotador, y con toda clase de abusos. Ni los surcoreanos están en esa actitud, que les granjearía todo el menosprecio del planeta, ni los malgaches van a dejarse engañar tan neciamente.
Por último, está la cuestión de si nos encontramos ante una nueva forma de ayuda al desarrollo, ya que los mecanismos utilizados hasta ahora, en gran parte se pierden en los circuitos de corrupción y de derroche. En cambio, con una acción más directa, al final, la ayuda sería más efectiva que la proporcionada por las burocracias de la UE que vergonzosamente alimentan a sátrapas, reyezuelos y rufianes.
En resumen, podríamos decir que en vez de un trilema, nos encontramos ante una operación de gran envergadura, que de confirmarse y tener éxito, sería un precedente del máximo interés. Lo que está claro, por lo demás, es que este acuerdo entre Corea del Sur y Madagascar modeliza pautas para nuevos arreglos, en la idea de que éstos se harán sobre grandes superficies, para obtener las tan deseadas economías de escala.
Nada más por hoy, queridos amigos de Agrocope , reflexionen sobre todo lo dicho, porque, entre otras cosas, “el mundo es un pañuelo”. Hasta el próximo jueves, y siempre a pie de surco , un saludo muy cordial de
Ramón Tamames
.
Contacte con Ramón Tamames: bego@castellanacien.e.telefonica.net
"Escuche
la opinión de Ramón Tamames"
|
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |