PAC: EL ÚLTIMO EN MARCHARSE, QUE APAGUE LA LUZ
27.XI.07
La controversia interna sobre la PAC, en el sentido de que era excesivamente proteccionista y de fuerte ordenación de la agricultura europea, a partir del artículo 39 del originario Tratado de Roma, está viniéndose abajo en un lapso muy corto, por los avatares de la actual coyuntura internacional. Así, lo que no pudo conseguirse con las fuertes presiones de los países en desarrollo, y sobre todo de las grandes potencias agrarias exportadoras (EE.UU., Brasil, Argentina, Canadá, y Australia) está materializándose por los bruscos cambios en el panorama agroalimentario, cuyo entramado vamos a esbozar.
Primero de todo, está la creciente demanda de los países emergentes, por la sencilla razón de que chinos, indios y demás quieren comer mejor. A lo cual se une la espectacular subida del precio del petróleo, en gran parte por la caída del dólar y la especulación en los mercados monetarios, e item más, la fuerte especulación suscitada por el desarrollo de la industria de los agrocombustibles, el bioetanol y el biodiesel. Adicionalmente, hay toda una serie de circunstancias complementarias, en las que no vamos a poder entrar en el limitado espacio de este comentario, pero todo con el resultado final de que están desmoronándose algunos de los pilares fundamentales de la PAC.
“Lo que se pensaba que era una Fortaleza Europa inexpugnable está cayendo o va a caer en el trance de un cambio radical de la faz de la producción y el comercio de la agricultura planetaria” |
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En el caso de los cereales, los aumentos de precios, que se reflejan ya en el pan y en otra serie de alimentos de consumo cotidiano, han tenido como consecuencia el abandono del barbecho obligatorio y del voluntario, con la previsión de que la superficie de cultivo en la UE-27 podrá aumentar en 10 millones de Ha en sólo una campaña. A lo que se agrega el hecho de que la importación queda libre a todos los efectos, sin recargos de ninguna clase en frontera.
En el caso de los lácteos, está sucediendo otro tanto, de modo que las cuotas que eran artículo de fe dentro de la PAC, para mantenerlas hasta el año 2013 o el 2017, seguramente se las va a llevar también el viento de la coyuntura mundial muy próximamente. Porque no hay leche suficiente para atender la demanda, después de los ajustes a la baja que se produjeron en los esquemas productivos en los últimos años dentro de la UE.
Y como tercero y último botón de muestra —porque podrían presentarse algunos más—, está la cuestión del vino. Desde que los emergentes y otros países, son millones los que han decidido alegrarse la vida un poco más con unas copas del néctar de uva. De modo que los precios van al alza de manera irresistible. Y tal vez este mismo año, la Comisión Europea tenga que decidirse a suprimir las restricciones al recepado, es decir, a la ampliación de los viñedos existentes.
“Cosas veredes Myo Cid”, …, lo que se pensaba que era una construcción monolítica, la PAC, o una Fortaleza Europa inexpugnable, como tantas veces se dijo, está cayendo o va a caer, como sucedió con el muro de Berlín en 1989. En función de un nuevo estado de cosas internacional que nos ha puesto en el trance de un cambio radical de la faz de la producción y el comercio de la agricultura planetaria.
Contacte con Ramón Tamames: bego@castellanacien.e.telefonica.net
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |