FERTIRRIGAR PARA PROGRESAR
17.IV.07
En varias ocasiones, en estos papeles de Agrocope me he referido a la importancia del regadío en España, que con 3,5 millones de Ha, el 14 por 100 de nuestra SAU, proporciona algo más del 70 por 100 de la producción final agraria. Lo cual significa que sin regadíos, nuestra agricultura cubriría bastante menos de la mitad de nuestras necesidades de alimentos y ciertas materias primas.
Por ello, la expansión de la fertirrigación, alimentar la tierra junto con el agua, hace que el riego por goteo, e incluso por aspersión, ya no pueda concebirse sin disponer de instalaciones adecuadas para la incorporación del fertilizante al agua. Sencillamente por las muchas ventajas que ese método supone, según ha explicado con gran precisión Sebastián Ruano Criado, secretario general de ACEFER (Asociación Comercial Española de Fertilizantes), en el número de Vida Rural de 1 de abril de 2007. Más en concreto, esas ventajas, sobre los métodos tradicionales del abonado en fase distintas del riego con agua rodada o a manta son las siguientes:
- Aplicación muy cómoda, sobre todo si los abonos utilizados, como sucede casi siempre, se presentan ya en forma líquida.
- Posibilidad de ajustar la incorporación del abono a las necesidades de nutrientes del cultivo, según la fase en qué se esté a lo largo del ciclo vegetativo.
“Sin regadíos, nuestra agricultura cubriría bastante menos de la mitad de nuestras necesidades de alimentos y ciertas materias primas” |
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- Fijación de los nutrientes en el bulbo regado, al lado de las
raíces, facilitando su rápida absorción por la planta.
- Dosificación bastante exacta, en línea con lo que es la agricultura de precisión, cada vez más apreciada.
- Actuación inmediata en la eventual corrección de problemas nutricionales.
- Incremento de las producciones (no menos del 10 por 100), con reducción, en paralelo, de las dosis de abono (en torno al 35 por 100).
- Menores pérdidas de nutrientes por lixiviación, lo cual es un aspecto medioambiental del problema de enorme importancia a efectos de la calidad de aguas de los acuíferos.
No existen estadísticas concretas, pero cabe una aproximación con base en la superficie de riego por goteo, de la que sí hay información; que figura en el cuadro siguiente. En el cual puede apreciarse que el riego localizado ha ido creciendo (8,8 por 100 en 2005 respecto al 2006), y supera ya al riego de gravedad. Por lo demás, la fertirrigación en algunas CCAA, como Murcia, ya está implantada en las tres cuartas partes del regadío y especialmente en cultivos como el olivar y el viñedo, en los que se llega hasta el 90 por 100 de la superficie regada. En definitiva, un avance considerable para una mejor agricultura, en un mundo cada vez más competitivo.
Superfice de riego localizado por cultivos en 2005. |
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| Cultivos |
Superficie regada (ha)1 |
% de riego localizado |
% s/total riego |
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| Cítricos |
1.999.100 |
15,3 |
67,8 |
| Frutales |
161.300 |
12,4 |
64,4 |
| Hortalizas |
111.600 |
8,6 |
52,4 |
| Olivar |
465.900 |
35,8 |
91,3 |
| Viñedo |
254.000 |
19,5 |
86,5 |
| Otros cultivos |
110.900 |
8,4 |
6,3 |
| TOTAL |
1.302.800 |
100,0 |
39,2 |
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1 Incluye la superficie en invernaderos. Fuente: Ministerio de Agricultura.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |