“OCM HORTOFRUTÍCOLA; UN DISPARATE MÁS DE LA NUEVA PAC”
20.II.07
La presentación de la propuesta de la Comisión Europea para la reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) de Frutas y Hortalizas —como ha expuesto incisivamente Cristóbal Aguado, de ASAJA, en Agronegocios del 15 de febrero— ha confirmado los peores augurios para el sector más importante y más exportador de la agricultura española. Que a pesar de suponer un alto porcentaje de nuestra exportación agraria, no ha sabido o no ha podido incidir debidamente en Bruselas contra la tónica ya habitual de la PAC que se está siguiendo a través de los sucesivos reglamentos: incapacidad de garantizar una renta razonable a los productores, y frustración en cuanto a las medidas para concentrar la oferta y conseguir economías de escala. Entre otras cosas, porque se aporta muy escasos incentivos para esa última posibilidad, ya que el apoyo económico a los programas operativos sólo crece del 50 al 60 por 100 del importe del género drenado.
“La propuesta sigue la tónica ya habitual de la PAC: incapacidad de garantizar una renta razonable a los productores,y frustración en cuanto a las medidas para concentrar la oferta” |
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Adicionalmente, en el mismo contexto, la Comisión ha desmantelado sus anteriores medidas de gestión de crisis, al eliminar las previsiones sobre retirada de producción. Dejándolo todo en manos de las organizaciones de productores (OP) a efectos de frenar la caída de rentas ante cualquier hundimiento del mercado, lo cual puede crear condiciones muy poco alentadoras de sensibilidad frente a las fluctuaciones que llevan al envilecimiento de los precios.
Por otra parte, el cambio de los apoyos previos de carácter vinculante con la producción, por un sistema de total desacoplamiento, tal y como se ha venido planteando para otros productos, vía pago único, es una novedad que queda muy corta en sus previsiones financieras. Como revela el hecho de que representando la hortofruticultura el 17 por 100 del valor de la producción final agraria europea (PFA), recibirá menos del 4 por 100 de los fondos de la PAC; en fuerte contraste con los cereales que aportando menos del 15 por 100 de PFA y teniendo asignado casi el 40 del presupuesto de medidas de garantía PAC.
“Las medidas de gestión de crisis se dejan en manos de las OP, lo que puede crear condiciones poco alentadoras de sensibilidad frente a las fluctuaciones que llevan al envilecimiento de los precios” |
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Los tecnócratas de la UE, con Mariann Fischer a la cabeza, deben viajar poco por el campo, decidiendo sobre el futuro agrícola europeo desde sus cubículos burocráticos bruselenses. Así las cosas, se pone en peligro la calidad y seguridad alimentaria de que disfrutan los ciudadanos europeos en materia de productos hortofrutícolas. Una garantía que se resquebraja cada vez que la Comisión utiliza la agricultura mediterránea como moneda de cambio para con otros países menos desarrollados, a fin de obtener ventajas comerciales en productos industriales y servicios.
Por tanto, aunque como de costumbre España llegó tarde y mal a las negociaciones de la OCM, los responsables del MAPA deberían aprovechar el poco tiempo que queda, a fin de reconducir una situación sumamente perjudicial para nuestros intereses; recabando el apoyo de países de gran influencia como Francia, que en contra de la actitud de España, no se ha limitado a expresarse sumisa y verlo todo, como de costumbre, en positivo.
En resumen, nuestros mejores zonas hortofrutícolas están en peligro: las huertas de la Comunidad Valenciana, los regadíos de Murcia, y los cultivos bajo plástico de El Ejido.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |