“VINOS: LA UE, DIVIDIDA POR LA ADICIÓN DE AZÚCAR Y POR OTRAS CUESTIONES”
14.XI.06.
Volvemos hoy sobre el vino, un tema inagotable en el tejer y destejer de la PAC. Y así se vio, una vez más con ocasión del Consejo de Ministros de Agricultura de la UE celebrado a finales de octubre de 2006, al seguir sobre la mesa de trabajo la reforma de la correspondiente OCM.
Y no obstante continuar siendo el caballo de batalla el tema del arranque voluntario de 400.000 Ha de viñedo –promovido con ayudas por valor de 2.400 millones de euros, a 6.000 euros/Ha—, lo cierto es que la discusión más ardua del encuentro a que nos referimos se centró en aspectos relativos a la calidad de los caldos. En uno de cuyos extremos, todos los estados miembro se decidieron a rechazar la importación de mosto de terceros países para elaborar vino dentro de la UE. Por entenderse que tal práctica sería contraria a la cultura enológica del viejo continente, donde continúan primando criterios vinculados a las denominaciones de origen y por tanto a las clases de uva aceptadas en cada una de ellas.
“Todos los estados rechazan la importación de mosto para elaborar vino dentro de la UE por entender que tal práctica sería contraria a la cultura enológica del viejo continente”
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Al terminar la sesión de trabajo que nos ocupa, en rueda de prensa la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer, declaró que se abolirán las ayudas al mosto, a pesar de que España quiere mantenerlas. Pero con la condición, precisó, de que antes de consagrar ese precepto prohibitorio, habrá de deslegalizarse definitivamente la chaptalización, esto es, echar azúcar al vino para artificiosamente subir su grado alcohólico.
Este último es un punto de permanente controversia entre los estados miembro, pues mientras los países del sur, entre ellos España, insisten en desterrar para siempre la chaptalización, esa medida la apoyan, en cambio, otros estados; como el Reino Unido, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Luxemburgo y Polonia, favorables a tal práctica en razón a que por su clima no consiguen la alta graduación que sí se logra en países más soleados: España, Portugal, Francia, Italia o Grecia. Y a propósito de la cuestión, Elena Espinosa subrayó que no cabe vincular los dos temas, mostos y azúcares, pues el primero es un estricto producto vitivinícola, en tanto que el segundo es un aditivo extraño al mundo de la vid.
En el debate sobre la reforma de la OCM del vino a que estamos refiriéndonos, también se abordó la ardua cuestión del labelling. A propósito del cual nuestra ministra señaló que las etiquetas “deben posibilitar que en los vinos sin indicación geográfica concreta, quepa informar sobre la añada y la variedad de uvas utilizadas; detalles que actualmente “no se sabe por qué razón] sólo están permitidas en los productos con denominación de origen”.
En términos globales, la delegación española mostró su satisfacción en cuanto al calendario previsto para la OCM, según el cual la Comisión no presentará su propuesta definitiva hasta la primavera de 2007, para debatirla en el segundo semestre de ese año, ya bajo presidencia de Portugal. País que según Elena Espinosa “coincide al 99,9 por 100 con la postura española”. Debiendo subrayarse en esa dirección, que las dos naciones ibéricas son partidarias de mantener las ayudas al alcohol de boca utilizado para brandy. Un uso tradicional hasta ahora protegido, que la Comisión, en su política de reducir gastos a toda costa, también pretende eliminar.
“La chaptalización -echar azúcar al vino para subir su grado alcohólico- es un punto de controversia entre los países del sur, que quieren desterrarla para siempre, y otros que no consiguen la alta graduación de los países más soleados” |
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En definitiva, las espadas están todavía en alto a efectos de la OCM, y por eso, además de subrayar el buen seguimiento que la ministra y su equipo están haciendo del tema, llamamos la atención a nuestros amigos de los vinos (Pau Roca y Rafael del Rey de la FEV, y al secretario general de Agricultura, vinatero él también, Josep Puxeu), para que no bajen la guardia en un tema en el que tanto nos va a los españoles.
Sobre todo ahora, cuando hay excedentes de producción muy notables en todo el mundo. Pero al tiempo que se descubre la buena nueva de que en el vino tinto puede estar la clave del elixir de la eterna juventud que en el siglo XVI buscara en La Florida Juan Ponce de León; en forma de lo que hoy los científicos conocen como un factor aún misterioso llamado resveratrol. Lean lo que se dice al respecto en un periódico tan sesudo como Financial Times, en su edición del 2 de noviembre, en un artículo muy interesante de Clive Cookson, titulado “Dream of anti-ageing drug moves closer” (El sueño del fármaco antienvejecimiento ya está a la vista). No tiene desperdicio.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |