“UNA BUENA VENDIMIA CON NO POCAS INCERTIDUMBRES”
17.X.06.
A lo largo de lo que queda de octubre se finalizará la vendimia en España, con previsiones de un total de 41,5 millones de hectolitros (informa A. López en la revista Vida Rural de 1 de octubre de 2006), con el leve aumento de un dos por 100 sobre la campaña anterior.
En general, la calidad de la uva está siendo bastante buena, debido a la ausencia de las típicas enfermedades de la vid, merced a las heladas primaverales, y por las temperaturas de los meses de verano, tórridas en verdad, que aceleraron la maduración y el cuajado de los granos por el estrés hídrico. Así las cosas, los resultados presentan algunos desequilibrios, con más riqueza y graduación de lo habitual; pero con acidez algo más baja, lo cual requerirá la buena labor de enólogos para conseguir vinos de máxima calidad.
“Los resultados presentan algunos desequilibrios, con más riqueza y graduación de lo habitual; pero con acidez algo más baja, lo cual requerirá la buena labor de enólogos para conseguir vinos de máxima calidad”
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En materia de precios, hay situaciones muy diferentes según las zonas productoras, pero en general con clara orientación a la baja, por la relativa abundancia de esta vendimia y por los stocks acumulados el año anterior en bodega.
Por lo demás, a escala comunitaria, la campaña vitivinícola no es esplendorosa. La Comisión ha avanzado para la UE-25 un total de casi 180 millones de hectolitros, con aumento del 1,2 por 100 sobre 2005, aunque por debajo de la de 2004 cuando se llegó a 193 millones de hectolitros, y de la correspondiente a 2001 con sus 189 millones. En ese marco general, Francia recupera su liderato comunitario, con casi 54 millones de hectolitros, seguida de Italia que tendrá un retroceso del 3,5% sobre la cosecha récord del pasado año, para situarse en 53,4 millones.
Ahora en España, lo más importante será el volumen de exportaciones, como también es fundamental hasta dónde podrá llegarse en términos de destilación. El cuadro general podría ser más o menos del siguiente tenor: 12 millones de hectolitros para consumo interno, 4,5 para mosto, 3 para vinagre y licores, y 15 para exportación; con una cifra residual de destilación de entre 3 y 5 millones de hectolitros. Esto último, pendientes de que haya destilaciones autorizadas antes de que entre en vigor el nuevo reglamento del vino, seguramente en 2008, después del plazo que la Comisión Europea se ha tomado para revisar sus primeras propuestas casi unánimemente rechazadas.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |