"LOS BENÉFICOS REGADÍOS (I)"
12.V.06.
El contenido de hoy y de la semana próxima de esta sección de Agrocope se refiere al tema de los regadíos, con toda una serie de consideraciones que proceden de una síntesis hecha por Asaja, a partir de las aportaciones de una serie de expertos que llevan años investigando la evolución de los riegos en la cuenca del Guadalquivir. Se trata, en concreto de los trabajos publicados por E. Camacho Poyato, profesor de Hidráulica y Riegos de la Universidad de Córdoba; Julio Berbel Vecino, director del Departamento de Economía Agraria de la Universidad de Córdoba; G. Castaño Lión, ingeniero agrónomo; más la Federación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Guadalquivir (Feragua) y la Confederación Hidrográfica del mismo río.
"La agricultura de regadío tiene importancia vital en toda España, por su contribución al empleo, la renta, y la riqueza; con un impacto muy positivo también en el medio ambiente" |
|
Entrando ya en el tema, debe constatarse que la agricultura de regadío tiene importancia vital en toda España, por su contribución al empleo, la renta, y la riqueza; con un impacto muy positivo también en el medio ambiente. De modo que conseguir una agricultura competitiva y moderna en un país como el nuestro, pasa necesariamente por una mayor puesta en riego, desde el punto y hora en que al día de hoy el 70 por 100 de la Producción Final Agraria (PFA) procede del regadío; con sólo 3,5 millones de Ha, equivalentes al 14 por 100 de la SAU.
Una hectárea de regadío tiene como promedio una productividad siete veces la del secano medio, y genera una renta cuádruple. Con la ventaja adicional de su regularidad, al depender menos de las condiciones meteorológicas. De esa manera, se mantiene la renta de agricultores con pequeñas explotaciones, haciendo posible retener población en el medio rural, con una mayor cohesión, pues, del territorio.
"Una hectárea de regadío tiene como promedio una productividad siete veces la del secano medio y genera una renta cuádruple. Con la ventaja adicional de su regularidad, al depender menos de las condiciones meteorológicas" |
|
Por otro lado, el aumento de la productividad que genera la puesta en riego comporta, además, un mayor empleo de mano de obra directa en todas las labores de cultivo (preparación de suelo, siembra, fertilización, tratamientos fitosanitarios y muy especialmente recolección), así como de empleo indirecto en industrias que aportan sus inputs a la producción (maquinaria, fertilizantes, fitosanitarios, plásticos).
El empleo agrícola generado directamente por la actividad del regadío (medido en unidades de trabajo año, UTA, con un máximo de 275 jornales o 2.200 horas anuales) es de 0,13 UTA por Ha; frente a 0,037 UTA en el secano. Es decir, triple en las áreas de regadíos.
Podemos afirmar, en suma, al final de esta nota de hoy, que la agricultura de regadío es el auténtico motor del mundo rural en España. Un tema sobre el que volveremos la próxima semana en Agrocope.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |