"EN ABRIL: ¿AGUAS MIL?"
17.IV.06.
Traer como título a esta nota de Agrocope, entre interrogantes, una tan vieja máxima agrometereológica, no es muestra sino de la preocupación que todavía embarga a la mayoría de los agricultores españoles ante las vicisitudes del año. Además, en medio de un trienio, que no con tantos fundamentos, se anunció que sería de sequedad más o menos intensa.
En esta columna de Agrocope, todos los años nos referimos tres o cuatro veces al ritmo de las estaciones, a la coyuntura agraria en función de las muchas variables (precipitaciones, hielos, vientos, temporales, calores asurantes, etc) que definen la complejidad de un clima. Que por lo demás, podría estar experimentando cambios estructurales decisivos, en línea con los presagios sobre el calentamiento global.
"Lo que llueva de aquí a poco después del puente del Día del Trabajo va a resolver o dificultar todo el año agrícola. Luego, si Hay buenas lluvias, ya tendremos una mayor o menor cosecha con el agua de mayo" |
|
“Dios aprieta, pero no ahoga”, es otra máxima de la sabiduría popular frente a las adversidades en cualquier situación, sin excluir el campo. Y en ese sentido, puede decirse que, metereológicamente, la campaña 2005/2006 no va tan mal. Es cierto que las precipitaciones no están siendo pletóricas, pero no lo es menos que junto con las fluctuaciones térmicas, las cosas van evolucionando de manera aceptablemente positiva. Sobre todo, en relación con los 16 millones largos de hectáreas de cultivos sin riego (barbechera aparte), y con menor incidencia para los regadíos. Que, sin embargo, en último extremo también dependen de la evolución hídrica, en función de las reservas acumuladas en los embalses (actualmente en el 58,2 por 100 de su capacidad).
Aún quedan casi tres semanas, dos de abril y una de mayo, en las que va a decidirse si en este ejercicio agrícola tendremos que volver a las grandes importaciones de cereales, que en el anterior nos llevaron a comprar más de 10 millones de tm. Lo que llueva de aquí a poco después del puente del Día del Trabajo, va a resolver o dificultar todo el año agrícola. Luego, si realmente hay buenas lluvias, ya tendremos una mayor o menor cosecha con el “agua de mayo”, pero los próximos veinte días van a ser los verdaderamente decisivos.
Mirar al cielo, para muchos en un doble sentido, sigue siendo una constante en la agricultura española, y sobre todo en estas jornadas primaverales.
* Texto del comentario realizado en AGROCOPE
(Cadena COPE)
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |