"AGUAS FREÁTICAS: UN RECURSO CAPITAL PARA LA AGRICULTURA ESPAÑOLA"
3.IV.06.
El tema de las aguas freáticas es, como decimos en el epígrafe, uno de los verdaderamente importantes para la agricultura española. Y afortunadamente, como en tantas ocasiones recomendó el Ingeniero Ramón Llamas, infatigable apóstol de su mejor utilización en España, ya va conociéndose mejor el tema en cantidad y calidad.
Claro es que como dice la primera ley de la sociología del conocimiento, las cosas empiezan a estudiarse a fondo cuando ya no hay más remedio, y en este caso, por haber surgido toda una serie de conflictos, a causa de la sequía, y la consiguiente escasez de recursos hídricos. Con la lógica consecuencia de aplicarse para una mejor ordenación de las subalveas; concretamente, dentro de lo que va a ser la próxima modificación de la Ley de Aguas que prepara el Ministerio de Medio Ambiente.
"Se rumoreó que Medio Ambiente estaba analizando legalizar los pozos clandestinos, lo cual causó gran revuelo y del nuevo borrador desapareció la ‘regularización de pozos ilegales’, sustituida por el ‘aprovechamiento de aguas subterráneas" |
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La cuestión no es, ciertamente, baladí, como se puso de relieve el pasado 22 de marzo, cuando la organización WWF/Adena denunció la absorción ilegal de al menos 3.600 hm3 anuales de agua provenientes de pozos no legalizados, o de otras captaciones ilegales. Y para darnos cuenta de lo que ese volumen representa, subrayemos que es algo más de tres veces el consumo de seis millones de personas durante un año en la Comunidad de Madrid, y casi 3,5 veces el agua que se tenía intención de hacer circular por el trasvase, hoy cancelado, del Ebro, a lo largo de toda la costa mediterránea entre Cataluña y Andalucía. Se trata pues de una situación grave, que cabe ampliar con los datos siguientes:
-Existencia de 510.000 pozos ilegales (computando sólo los que extraen más de 7.000 m3 de agua y año) en España, según Ministerio de Medio Ambiente.
-Extracción anual ilegal de los ya mentados 3.600 hm3 de agua subterránea, frente a una extracción legal estimada de 4.300 hm3.
-Con el agua succionada ilegalmente se riega el 17 por 100 de los cultivos de regadío en España, numerosos campos de golf y se abastece un desarrollo urbanístico desbordado, y con grandes elementos de derroche.
"¿No será necesario legalizar muchos pozos ilegales que tienen funciones importantes que desempeñar, con ya casi auténticos derechos adquiridos?" |
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En definitiva, el Gobierno y las CC.AA. deben poner coto a esa situación, que como se dice en el semanario Agronegocios de la pasada semana, afecta a toda la sociedad, contribuyendo a degradar el medio ambiente y mermando la cantidad y calidad de los recursos hídricos de los usuarios legales (empresas de abastecimiento, regantes, industrias y particulares). Por ello mismo será preciso fomentar y crear nuevas comunidades de regantes o usuarios de aguas subterráneas, y diseñar mecanismos de control de su consumo.
Pero este comentario quedaría incompleto si no hiciéramos tres observaciones: ¿Qué clase de Administración tenemos que permite llegar a una situación así? ¿No será necesario legalizar muchos pozos ilegales que tienen funciones importantes que desempeñar, con ya casi auténticos derechos adquiridos? ¿Cómo va a garantizarse en el futuro que no siga sucediendo lo mismo que hasta ahora?
* Texto del comentario realizado en AGROCOPE
(Cadena COPE)
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |